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domingo, 16 de mayo de 2010

El apego infantil.



El apego es un sentimiento que une al padre y a su hijo; es el vínculo emocional que existe entre ellos, el deseo de mantenerse en contacto por medio de la cercanía física, de tocarse, de mirarse, sonreírse, escucharse o hablarse (Pipp y Hormon, 1987).


Todo niño siente placer al estar en los brazos de su mamá o papá; se sienten así porque desarrollan ese apego emocional de sentirse seguros y protegidos. Esos niños corren hacia sus padres cuando tienen miedo, cuando se sienten asustados, molestos y buscan ese atención de poder verlos y comunicarles lo que sienten.




"Todos los infantes necesitan formar un vínculo emocional seguro hacia alguien".



Para que un niño se pueda sentir emocionalmente seguro, necesita un trato cariñoso, cálido, y estable con un adulto; bien sea su madre, su padre o una persona encargada de su cuidado si sus padres no están. Esto ayuda a que el niño desarrolle el sentido del "yo" y hace posible la socialización, los niños que desarrollan ese apego emocional son menos tímidos y pueden llevarse mejor con otros niños, hermanos y niños que no sean de su familia.

Los niños empiezan a imitar a esa persona cercana y se identifican con ella, aprenden de ella y la respetan. Esas relaciones se convierten en base de la personalidad del niño.

Es muy importante saber con quíen dejamos a los niños a la hora de no estar siempre en el hogar, ya que ellos seguiran un modelo.

"Los apegos se suelen dar en hijos de padres que en su niñez también tuvieron ese afecto cercano con alguien" (Fonagy, Steele y Stelee, 1991).Pero como hay niños apegados existe el caso de niños que no son apegados o tienen un apego inseguro.

Los niños no apegados son aquellos que no han formado una relación emocional cercana con sus padres o las personas encargadas de su cuidado. Cuando el niño ha sido rechazado por los padres emocionalmente se distancian de ellos, es decir que hasta cuando el padre sale él ni cuenta se da ni le presta atención; al igual cuando regresa del trabajo ni siquiera se percatan de su llegada. En algunos casos esto pasa porque el niño está muy concentrado en sus actividades.

Los niños no apegados en ocasiones no hacen distinciones entre sus padres y otros miembros de la familia o la persona que lo cuida, aceptan con facilidad que otras personas se les acerquen. En este caso se pueden observar niños que muestran independecia precoz. Tenemos que saber como manejar esas situaciones y prestarles más atención a los niños. Nunca es tarde para hacerles saber a nuestros hijos cuanto los queremos.

El apego inseguro se observa en niños que, a causa de un apego insuficiente, son excesivamente dependientes de los padres o personas que lo cuidan. En estos casos los niños no toleran que los padres se vayan de su lado ni mucho menos perderlos de vista porque estallan en llanto. Este es un síntoma de inseguridad.

Algunos síntomas de la conducta excesivamente dependiente:

  • Que el niño recibe comida insuficiente y están permanentemente hambrientos.
  • Los niños que sufren enfermedades crónicas.
  • Los niños que son rechazados y descuidados, pueden desarrollar una necesidad excesiva de apego.
Los padres que son perturbados por problemas personales y no le prestan atención a sus hijos ni la seguridad que ellos necesitan puede dar como resultado niños muy dependientes e inseguramente apegados.
Los padres deben proporcionar a sus hijos sensibilidad, seguridad, amor y disponer el tiempo para estar con ellos.
" El apego entre padre e hijo a los 12 meses de edad podía predecirse a partir de la calidad de la interacción a los 3 meses de edad y la cantidad de tiempo que los padres dedican a su hijo". (Cox, et al., 1992).

sábado, 15 de mayo de 2010

¿Problemas para mantener al niño en su cama?



Necesidades, hábitos y perturbaciones.


Al llegar la hora de dormir el niño debe estar cómodo, requiere de comida suficiente y tener mucho sueño. En los primeros meses el niño duerme entre cada comida, aunque algunos permanecen despiertos algunas horas del día. Al finalizar el primer año la mayoria solo toma dos siestas al día, entre el desayuno y el almuerzo (Spock y Rothenberg, 1985).


"Los infantes duermen el tiempo que necesitan, pero los niños de 2 años no."


La resistencia que tiene un niño al ir a la cama se debe a la sobreexcitación, conflictos, tensiones o temores. Esta resistencia se da en niños de un año a dos años. Algunos niños sufren de "ansiedad por la separación"; es decir, que el niño se siente alejado de los seres que lo cuidan y de los cuales está más apegado sentimentalmente.


Cuando el niño se quiere levantar de la cuna e ir al cuarto de los padres, enseguida hay que devolverlos y no acostarse con ellos sino asegurarse y estar cerca de ellos para que se queden en su cama.


Se debe evitar:
  • Acostarse con ellos.

  • Que permanezcan en pie.

  • Leerles más cuentos y permitirles juegos.

  • Llevarlos a la cama con ellos.

Así el niño debe entender que el tiempo de dormir. Todos los padres deberian saber cuanto es el tiempo que sus hijos deben dormir, el niño de dos años necesita 12 horas y 1 o 2 horas de siesta.

Algunos hábitos que el padre puede desarrollar en sus hijos:

  • Que el niño duerma siempre o regularmente a la misma hora.

  • Relajar al niño comenzando con un baño, luego ponerse la pijama, tomar un resfrigerio y colocar junto a él su muñeco(a), leer un cuento y darle el beso de buenas noches.

  • Evitar la estimulación excesiva antes de ir a la cama como ruidos y juegos rudos.

  • Hacer que el tiempo de ir a la cama sea relajado y feliz. No regañarlos ni pegarles porque no quieran dormir, sino mas bien decirles con cariño y amor que es el momento de ir a la cama.

  • No mandarlos como medida de castigo, ni para disciplinarlos.

En algunos casos existen las pertubaciones tales como pesadillas, terrores nocturnos y sonambulismo.

Las pesadillas que se da entre los 3 a 4 años de edad, ya que el niño no sabe diferenciar entre lo que es la realidad de la fantasía. Responden a sentimientos de miedo, preocupaciones e inseguridad. Los terrores nocturnos son más frecuentes en niños de 3 a 8 años de edad y suelen despertar con gritos y llanto, tienen mucho pánico. Solo hay que despertarlos y tranquilizarlos. Y el sonambulismo que ocurre entre los 5 a 12 años de edad. El niño sin despertarse deambula por la casa, este hecho hay que tomarlo en cuenta y no ignorarlo porque puede ocasionar problemas en el niño y puede requerir tratamiento médico.

"Durante los 3 primeros meses las interrupciones nocturnas suelen ser frecuentes hasta que poco a poco vayan estabilizandose sus ritmos de sueño".

martes, 11 de mayo de 2010

“Trastornos del comportamiento” o “conductas antisociales”











En el desarrollo del niño se pueden dar algunos “trastornos del comportamiento” o “conductas antisociales”, se dice de un niño que miente, roba y es agresivo, estos son los más frecuentes donde el niño no respeta normas ni respeta a los demás.


Cuando un niño empieza a mentir puede ser por un sentimiento de frustración. Hasta los 4 años el niño suele comportarse de esta manera con el fin de agradar a los padres con el solo hecho de saber que les gusta o que no y empieza a omitir cosas. Entre los 6 y 7 años cuando el niño ya tiene conciencia de haber mentido se dan razones por las que actúa de esa manera.


>Para complacer a alguien.


>Para no hacer daño a los demás. El piensa que mintiendo es una forma natural de complacer.


>Para intimidar a los adultos. Se da cuenta que los adultos mienten cuando les interesa.


>Se puede estar frente a un niño tímido o muy exagerado. Y por esas razones negará la verdad.


>Para llamar la atención, pues así cree que está bien atendido. En muchos casos el niño recurre a la mentira más frecuente, una dolencia. Aunque esta sea mentira el padre debe atenderlo y dedicarle tiempo.


>Para evitar cualquier tipo de castigo. La mayoría de las mentiras se producen por miedo, suele pasar cuando el padre es rígido. Se tiene que averiguar qué tipo de carácter tiene el padre y saber que tan diferente lo ve el niño para tenerle miedo a perder su amor.


>En muchos casos el niño miente por vanidad, cree que los padres lo querrán más si tiene cualidades que aprecian.


>En algunos casos el niño pierde el contacto con la realidad y todo se lo imagina y empieza a decir mentiras pequeñas.


Al niño hay que enseñarle en esa etapa de su vida el valor de la honestidad, y lo bueno que es diferenciar la realidad de lo imaginario e intentar ser un buen ejemplo para ellos. Siempre es bueno felicitar al niño cuando dice la verdad y una vez que el niño mienta averiguar los motivos que lo llevaron a mentir.


El niño que roba también puede producirse por un sentimiento de frustración, cuando el niño empieza adoptar esta conducta se le puede convertir en hábito, puede llegar a robar desde las cosas de su hogar o las del colegio y puede empeorar cada día más.


Algunas de las causas pueden ser:


>El niño puede actuar por impulso, es decir, actúa sin reflexionar sin pensar que está haciendo mal.


>Por protagonismo con lo demás.


>Por falta de atención y carencia afectiva.


>Por agresividad. El niño roba por perjudicar al dueño aunque luego destruya el objeto o lo regale.


Los padres deben actuar no deben dejar pasar por alto ese acto, no deben ignorarlo o tomarlo como algo normal en esa etapa.


No deben decirle al niño que es “malo” porque el malo no es el niño sino la acción de robar. Luego pedir disculpas a la persona afectada y hablar con el niño sobre lo ocurrido buscar razones. Si persiste esta conducta se debe buscar orientación de un psicólogo.


La agresividad con lo demás también es una conducta que toma el niño en la etapa antes de la adolescencia y el niño debe ser apartado del grupo y que cuando se dé cuenta que hace mal se le dirá que será integrado cuando aprenda a respetar y tome una conducta más adecuada con los demás.


Como son agresivos con los demás también puede tener una conducta de auto agresividad (autolesionarse) es algo poco frecuente en niños menores de 10 años, es una conducta que se da en edades cercanas a la adolescencia. El niño empieza por sentirse triste, pierde el interés por las cosas, pierde el apetito, tiene alteraciones con el sueño y dice muchas cosas negativas de él.



lunes, 10 de mayo de 2010

El Trastorno por déficit de atención con hiperactividad en la escuela


Es un trastorno que aborda alrededor de 7 de cada 10 niños, con lo que se pudiera llegar a creer que no es algo grave, pero al contrario este trastorno pudiera influir en un mal desempeño en los niños sobre los estudios.

Debe entenderse que el TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad) no es un trastorno de aprendizaje porque este no afecta la capacidad del infante de aprender y memorizar cosas. Por ende este trastorno se trata en si de una distracción ya sea de mayor o menor grado sobre lo que se está realizando, perdiéndole la atención a este, con lo que el infante presta atención por cortos periodos de tiempo sea una actividad escolar o juegos; también presenta inquietud motora, inestabilidad emocional y comportamientos impulsivos ya sea en las acciones que realiza, respuesta que ofrece, cambio de actividades entre otras; no culmina sus tareas escolares.
Se dice que Leonardo Da Vinci padecía de TDAH y que nunca terminaba nada y de las sesenta y siete obras de arte realizadas por él sólo concluyo dieciséis.

Las Causas son de trastorno neuroconductual, y puede ser mayormente hereditario, los padres que tienen TDAH tienen un 80% de que los hijos la parezcan también. El TDAH no se forma en el crecer de la persona. Ni en embarazos que sean afectados por la nicotina, alcohol, problemas ambientales, entre otros; como antes se tenía pensado.
Mayormente que tenga mal desempeño escolar no indica que tenga TDAH pero al este ser diagnosticado deben tener una terapia farmacológico; que vendría siendo estimulantes que modifican positivamente la conducta como lo son la cafeína y nicotina. Ademas los afectados con TDAH necesitan un ritmo de enseñanza diferente con mas control y supervisión sobre lo que realizan para mayor provecho a la hora de estudiar.